¿Por qué se debería apostar por la investigación y la innovación con y para una buena sociedad? Este fue el tema fundamental sobre el que debatieron más de 80 participantes durante el último taller de ETHNA System, que tuvo lugar el 26 de marzo. A los participantes se les plantearon varios temas de debate: los principales descubrimientos de ETHNA System sobre el estado del arte en materia de RRI (Responsible Research and Innovation o Investigación e Innovación Responsables), las mejores prácticas, la evaluación de las necesidades de la sociedad y la implicación de los stakeholders.

La ponente principal, Rosina Malagrida (en la foto), responsable del Living Lab de Salud de IrsiCaixa, dio comienzo al debate destacando las principales preguntas (por qué, cómo y con quién) sobre las que se debe indagar para transformar el R&I y hacer que sea más abierto e inclusivo. Malagrida recordó la importancia de conectar con las necesidades de la sociedad y de utilizar un método de pensamiento sistémico.

A continuación, los socios del proyecto ETHNA presentaron los principales resultados obtenidos hasta la fecha e interactuaron con los participantes para responder a las preguntas clave sobre el diseño y la aplicación de un sistema de gobernanza de RRI. Marit Hovdal Moan, investigador principal de la Norwegian University of Science and Technology, presentó el informe State of the Art and Best Practices y también sus conclusiones. Un elemento central subyacente al debate es la necesidad de alinear el R&I (Research and Innovation o Investigación e Innovación) con las necesidades y expectativas de la sociedad en su conjunto, así como la importancia de hacer que la R&I tenga un papel más anticipatorio para evitar consecuencias en el futuro. En ambas circunstancias, es necesario construir estructuras que permitan que las prácticas y procesos de RRI sean ascendentes (identificar necesidades a través de reuniones, encuestas, entrevistas, líneas de atención, etc.), informando en todo momento las soluciones y estructuras de RRI que posteriormente descienden. Y al mismo tiempo, los esfuerzos ascendentes deben estar anclados en los niveles más altos para que puedan ser eficaces.

Seguidamente, Julia Maria Mönig, de la oficina de la European Network of Research Ethics Committees (EUREC), incidió en las diferentes recomendaciones sobre las necesidades de la sociedad y la participación de stakeholders. Los debates con los participantes en el taller destacaron la importancia del sistema ETHNA y la relevancia de sus resultados. Los participantes debatieron sobre cómo combinar la excelencia, la responsabilidad, la libertad de investigación y la inclusión de stakeholders, sobre cómo las políticas de RRHH pueden utilizarse para influir en la gobernanza ética, y sobre las diferencias entre un enfoque descendente y uno ascendente a la hora de definir las necesidades de la sociedad para la meta-gobernanza ética de la R&I. Por ejemplo, pese a que responder a las necesidades de la sociedad es un aspecto crucial para la RRI, la inclusión de stakeholders no debe poner en peligro la libertad de investigación o el hecho de que se debe tener en cuenta la realidad de los investigadores al llevar a cabo la RRI o la necesidad de enseñar cómo lograr la participación del público.

Desde la conocida declaración de Budapest Open Access Initiative, publicada a inicios del 2002, el acceso abierto (Open Access) ha ido ganando relevancia y presencia en el debate académico, así como en los espacios de decisión política. El ideal que defiende la relevancia de disponer en abierto de los textos producidos por la investigación genera, no solo apoyo por parte de los investigadores, sino que también se empieza a promover desde diversas instancias administrativas. En esta línea es bien conocido el cOAlition Plan S lanzado por Consejo Europeo de Investigación en conjunción a agencias nacionales de financiación de la investigación de doce países europeos. Un plan que tiene como principal objetivo la implantación del acceso abierto de forma en todas las publicaciones e investigaciones financiadas con fondos públicos.

El debate sobre el acceso abierto parece presentar un aspecto central: su modelo de financiación. Y más específicamente en la delimitación sobre cómo sufragar u organizar que la información llegue al lector sin coste para este. El modelo clásico del negocio editorial ha consistido en que el acceso a la investigación científica dependía de la suscripción a la revista. Con el acceso abierto se abren modelos diversos y plurales, algunos proponen pasar de un modelo basado en el ‘publish-for-free and pay-to-read’ a otro basado en ‘pay-to-publish and read-for free’. Es decir, a través de un pago de lo que se conoce como article processing charge (APC). Aunque esto es un modelo que puede venir acompañado también de dificultades tales como la desigualdad de recursos de los investigadores o la dificultad de hacer frente a elevados APC. El pago por publicar (ruta dorada) no es el único modelo de acceso abierto, ya que otros abogan por otras vías promovidas con la financiación pública de las revistas (ruta diamante) o que hagan uso de las posibilidades del auto-archivo.

El debate sobre los modelos y las posibilidades para impulsar el acceso abierto es complejo, pero de lo que parece que no hay ninguna duda es del papel central que desempeñan también las universidades y centros de investigación en el cometido de hacerla posible en un futuro cercano. Estos centros tienen una responsabilidad central en promocionar el conocimiento sobre su significado y relevancia e informar de sus diversos modelos. Pueden fomentar y animar al uso de los repositorios institucionales para dar difusión de su investigación y además pueden dar incentivos para reconocer a aquellos investigadores que se muestran sensibles hacia esta cuestión. De nuevo estamos ante una cuestión donde las instituciones -mediante un sistema de gobernanza y una política favorable al open access- y los individuos pueden marcar la diferencia y contribuir a impulsar el movimiento de acceso abierto.

Por Ramón Feenstra, profesor asociado del Departamento de Filosofía y Sociología de la Universitat Jaume I de Castelló.

El siglo XXI es un tiempo de grandes avances y cambios en los entornos de la investigación y de la innovación. Los desarrollos científicos y las aplicaciones tecnológicas no sólo nos descubren que sus potencialidades se convierten en realidad con mayor velocidad, sino que en ocasiones la vertiginosa rapidez con la que se producen, nos impide como sociedad comprenderlas, ser partícipes de ellas y acercarnos siquiera a las posibles consecuencias que van a tener en la sociedad en su conjunto, incluida la economía, los propios desarrollos científicos o las carreras profesionales de los investigadores.

La complejidad de los espacios de I+D+i es muy elevada y conseguir que sus avances científicos y tecnológicos estén en sintonía con la sociedad, es decir, que generen ciencia con y para la sociedad, es un reto que requiere de un conocimiento profundo de sus necesidades y demandas así como una gestión de los valores que la sociedad reconoce como mínimos de justicia. En ocasiones la presión por los resultados puede llevar a que las organizaciones de investigación o que financian investigación impongan marcos que generen minor or major misconduct. Por ello, en nuestros días debería ser un imperativo moral favorecer espacios de I+D+i que garanticen la autorreflexión sobre los mejores estándares éticos, que los promuevan y que reflexionen sobre las necesidades sociales y cómo incorporarlas a los procesos de investigación e innovación.

La propuesta de ETHNA System es un intento de responder a este reto de institucionalizar un sistema para gestionar la ética en las actividades de investigación e innovación. Promover una gobernanza ética en los centros que realizan investigación, que la aplican y que la financian. Siempre con la mirada puesta en prevenir malas conductas y en impulsar la excelencia al mismo tiempo.

ETHNA System se propone como un sistema procedimental y de gestión de la ética de la investigación e innovación que tiene por objeto alinear el espacio de I+D+i, en aquellas organizaciones que lo implementen, con las dimensiones (anticipación, inclusión/deliberación, reflexividad y responsividad) y las áreas clave de la RRI (integridad en la investigación, gobernanza, igualdad de género, compromiso del público, educación científica y acceso abierto). Para conseguir este objetivo se favorece la coordinación de procesos y recursos ya existentes (comités deontológicos, códigos éticos organizativos o guías de buenas prácticas en investigación) y la institucionalización de nuevos (comité de ética de la investigación, línea ética en materia de investigación o indicadores de progreso vinculados a la RRI).

Esta institucionalización de la ética en el espacio de I+D+i se realiza desde una perspectiva ética de la gobernanza de corte discursivo, deontológico y procedimental. Este marco teórico exige/requiere de una igual participación de todos los afectados por las actividades de la I+D+i. Para ello, el sistema ETHNA adopta la estructura de una Oficina ETHNA que cuenta con cuatro instrumentos (código ético, comité ético, línea ética y sistema de monitorización del progreso en materia de RRI) para poder garantizar espacios de reflexión, promoción y realización de una I+D+i en perspectiva ética.

La Oficina ETHNA puede adoptar la forma de una estructura administrativa con un ethical officer al frente de la misma que coordine los instrumentos y que impulse la alineación de los recursos existentes con una gobernanza ética del espacio de la I+D+i en línea con una RRI.

El hecho de que una organización posea un Oficina Ética de la I+D+I no es garantía de que siempre se actúe moralmente. Ahora bien, tener una estructura administrativa formalizada con un puesto directivo de alto nivel al cargo de una infraestructura ética será muy útil. La creación y mantenimiento de estas estructuras mostrará un serio compromiso con la promoción de conductas éticas y responsables en materia de investigación e innovación.

Elsa González-Esteban, Profesora Titular de Filosofía Moral de la Universitat Jaume I y Coordinadora del proyecto europeo ETHNA System

Rosana Sanahuja

Assistant Professor
Universitat Jaume I
Castelló de la Plana, Spain

Ha pasado casi un año desde que empezaron a trabajar con los socios del consorcio de diferentes lugares de Europa. ¿Cómo ha sido la experiencia de establecer una rede de colaboraciones entre una variedad tan amplia de socios?

Nuestro principal rol aquí es saber qué pedir para que fluya el conocimiento que cada socio ya posee y se ponga al servicio de nuestro objetivo común: desarrollar e implementar el ETHNA System. En la reunión de inicio del proyecto realizada a principios de año, se evidenció la disparidad de perfiles y recorrido que los diferentes socios teníamos. Pero lo que cabe destacar desde entonces hasta ahora es la clara voluntad de poner el conocimiento propio al servicio del consorcio.Todo ello a pesar de las dificultades que ha podido suponer el Covid, que ha restringido los contactos y la comunicación a los medios telemáticos.

Por otra parte, el hecho de trabajar desde países e instituciones diferentes aporta también perspectivas y formas de trabajo diversas, lo que enriquece el proceso. Además, para nosotros es la primera vez que coordinamos un proyecto europeo de estas características y está siendo un aprendizaje muy interesante.

¿Cuáles considera usted que son los principales hitos que el proyecto ha logrado hasta ahora?

En estos meses hemos conseguido avanzar en todos los paquetes de trabajo que se han puesto en marcha, partiendo del paquete 1 que lideramos desde la UJI como coordinadores. En cuanto al paquete de trabajo 2, liderado por NTNU, se ha avanzado para situar el estado de la cuestión de la RRI, sobre todo en el ámbito de la gobernanza; analizar buenas prácticas y realizar entrevistas para conocer experiencias concretas con más profundidad. EUREC lidera el paquete 3, desde el que se está profundizando actualmente en el mapa de stakeholders para proporcionar una guía de cómo mapear sus propios stakeholders en materia de I+D+i a los que vengan detrás ya que es un proyecto que busca continuidad en el tiempo e impacto más allá de las implementaciones que se realizarán. En septiembre ZSI puso en marcha el paquete de trabajo 4 con el desarrollo de la conceptualización del sistema ETHNA, que es el primer paso del paquete y el resultado del trabajo de los anteriores. Y de forma transversal, a lo largo de todo el proyecto, está siendo fundamental la comunicación liderada por BIOCOM a través del paquete 7. En este sentido, cabe destacar la obtención de sinergias gracias a las acciones de comunicación como las redes sociales o la web de ETHNA System.

¿Cómo colabora el Sistema ETHNA con otros proyectos de la Unión Europea sobre temas relacionados?

Como comentábamos, la comunicación ha favorecido el establecimiento de sinergias con diferentes proyectos europeos. Por ejemplo, los días 13 y 20 de enero de 2021 participaremos en una formación online en abierto sobre RRI e igualdad de género organizada por el proyecto GEECCO (Gender Equality in Engineering through Communication and Commitment). Asimismo, la idea es colaborar con los otros proyectos de la convocatoria “SwafS-05-2018-2019 – Grounding RRI practices in research and innovation funding and performing organisations” como son Co-Change (Co-Create Change in Research Funding and Performing) y RESBIOS (RESponsible research and innovation grounding practices in BIOSciencies). También cabe destacar el papel de los associated partners del proyecto cuya colaboración y sus aportaciones son claves para el desarrollo de ETHNA System, así como para ampliar la difusión de sus resultados. Un proyecto como éste es necesariamente abierto, participativo y colaborativo, por lo que esperamos seguir extendiendo la colaboración a lo largo de todo el proceso.

¿Cuál es el mayor desafío hasta la fecha en la coordinación del proyecto del sistema ETHNA?

El principal reto como coordinadores entendemos que pasa, como señalamos al principio, por trabajar conjuntamente con todos los socios para que fluya el conocimiento que cada uno ya posee y se ponga al servicio del desarrollo e implementación del ETHNA System, con el fin último de aportar a los centros de investigación, parques científicos y organismos financiadores de investigación un sistema ético de gobernanza de la investigación y la innovación.

En el año 2011, en el contexto de trabajo de un grupo de expertos, la Unión Europea trabajaba con científicos, filósofos, politólogos y economistas con el ánimo de definir el marco adecuado para una investigación e innovación responsables. De ahí surgió el concepto de RRI por sus siglas en inglés -Responsible Research and Innovation.  Allí se ponía de manifiesto que para adjetivar de responsable una investigación o una innovación no bastaba con que se cumplieran los principios de precaución y de parsimonia regulatoria. Es decir, la responsabilidad no se puede entender únicamente bajo el principio ético de “no dañar” analizando las posibles consecuencias de los resultados o productos de la investigación.

El desarrollo de una RRI implica ir más allá del principio ético de “no dañar” para combinarlo con el principio ético -proactivo- de buscar los “impactos correctos”. Como señala von Schomberg, uno de los máximos exponentes y defensores de la RRI, este sistema de gobernanza lleva a todos los agentes que intervienen en los procesos de investigación e innovación a “hacerse mutuamente responsables unos de otros con la vista puesta en la aceptabilidad, sostenibilidad y deseabilidad ética” de los procesos de investigación e innovación, así como de los productos comercializables.

Por tanto, los protagonistas de una investigación e innovación responsable no son ya únicamente los científicos sino también la ciudadanía, las empresas, la sociedad civil, los políticos, entre otros.

El momento actual que estamos viviendo con la COVID-19 ha puesto todavía más de manifiesto la importancia que los principios éticos tienen como señales de aquello indeseable pero también como orientaciones de la ciencia y la investigación que queremos. Desde luego, ha quedado claro que va en contra de nuestro sentido de justicia que los avances científicos no lleguen a todos por igual, independientemente de la procedencia, género, o edad del paciente. La alarma social que ha provocado saber que frente a la escasez de recursos se llegó a plantear, incluso a aplicar, la pauta de no atender con recursos sanitarios a personas de avanzada edad, argumentando que tenían menores posibilidades de supervivencia, es una muestra de la necesidad de generar confianza en la sociedad en todos los ámbitos, también en el de la investigación e innovación.

Generar tal confianza en nuestros sistemas de investigación e innovación requiere de una atmósfera de investigación donde todos los escenarios presentes y futuros se puedan reconocer. Desde ahí será más factible poder trazar caminos que minimicen las posibles amenazas, así como proporcionar información valiosa sobre alternativas viables que posibiliten una mejor toma de decisiones. Además, la integración de las perspectivas de las ciencias sociales y del humanismo es relevante como control y también porque crea oportunidades de diálogo y de toma de decisiones más reflexivas y a la altura, como diría Ortega y Gasset, del ideal de humanidad de nuestro tiempo. Por otra parte, esta “gobernanza anticipada” conlleva una “gobernanza democrática” que promueve la interacción entre varios agentes que integran valores, preocupaciones, intenciones y propósitos heterogéneos. La idea subyacente es que la investigación y la innovación tienen que democratizarse y deben comprometerse con el público para servir a éste.

Así pues, este marco europeo para la RRI se convierte en un requisito de la Unión Europea para que la comunidad científica y la sociedad trabajen conjuntamente. Para que las motivaciones, procesos y resultados de la ciencia respondan no sólo a las expectativas, los valores y la reflexión de los investigadores, sino también a los de la ciudadanía.

De ahí que se pueda afirmar que la RRI es un concepto que proviene de los legisladores e instituciones científicas de la UE en un proceso de arriba abajo. Pero que, al mismo tiempo, el propio concepto de RRI y su práctica implican también un proceso ascendente. Un proceso en el que se deben tener en cuenta las experiencias ya existentes, así como fomentar el aprendizaje mutuo con esta realidad.

Las barreras a las que se enfrenta el desarrollo de sistemas éticos de gobernanza de la investigación y la innovación son muchas. Las más acuciantes son: el tiempo, la financiación, los sistemas de recompensa, la capacitación de los investigadores y de los humanistas para trabajar conjuntamente con la ciencia de laboratorio, las expectativas de la producción científica y la división moral del trabajo. Algunas de estas dificultades son de carácter individual, pero otras son de nivel institucional.

En el proyecto europeo ETHNA System la Universitat Jaume I lidera un consorcio de 10 socios y 7 países que trabaja en el diseño e implementación de un sistema ético para favorecer el arraigo de prácticas y procesos de RRI en las organizaciones que financian o realizan investigaciones e innovaciones. El objetivo es impulsar una investigación e innovación ética utilizando el doble bucle del proceso “de arriba abajo” y “de abajo arriba”. Un tipo de investigación que en los tiempos de la COVID afronte sus retos desde una perspectiva ética y responsable, por ejemplo si es correcto tomar atajos para la búsqueda de una cura para la COVID-19 si con ello se pone en riesgo a quienes participan en las investigaciones o a las posteriores evoluciones de la cepa. El Sistema ETHNA tiene como pretensión facilitar el camino para alcanzar las mejores respuestas por la vía de trabajar a nivel institucional mediante una oficina de integridad que permitirá promover la responsabilidad en las prácticas de la investigación e innovación y en su aplicación sin dejar de estar en permanente contacto con la sociedad.

Elsa González-Esteban, Profesora Titular de Filosofía Moral de la Universitat Jaume I y Coordinadora del proyecto europeo ETHNA System